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¿Cómo es el proceso de la hechura?

Lo explica el mismo Luis:

“Al momento que el caballo sale del proceso de doma, es que llega a mi organización. Son retirados por mí o los trae el cliente.

El siguiente paso es prepararlos, tusarlos, herrarlos, desparasitarlos y alivianarlos vareándolos, de acuerdo al peso que acarrean.

De allí, entran en cuida a box por el término de entre 2 meses y medio y 3.

Los años y la experiencia en este oficio me han enseñado a encontrar la comunicación con cada uno; cabe resaltar que cada caballo es un ser único e irrepetible y, al momento en que te lo “presentan”, lo primero es conocerse, para luego poder reforzar sus virtudes y corregir sus defectos a lo largo del trabajo.

A los 7/10 días ya se los empieza a montar. Si es su primera vez, o incluso algunos en su segunda vuelta, no entran a la cancha. Por lo general, la mayoría no juega en su primer año; se taquean, pero sin jugarlos. Se les hace conocer bien el freno, se les busca el adecuado, se los expone a mucho roce con otros montados como si estuvieran jugando un partido y, de esta forma, se van familiarizando.

Una vez finalizada la cuida a box, se van a descanso al campo del cliente o al mío, dependiendo cada caso en particular, por aproximadamente 3 meses.

Concluido ese período de tiempo, regresan a mi organización y el ciclo vuelve a comenzar, considerando el avance que cada uno ha tenido.

Esta rotación, hasta que el caballo se encuentra listo para ser entregado, y posee la calidad de competencia de cualquier nivel de juego, lleva un tiempo aproximado de 2 años y medio.

Desde el momento en que el caballo ingresa a mi organización, queda a mi cargo por completo; es decir, todo lo referido a alimentación, petiseros, herrada, veterinario, movilidad y equipamiento (montura, frenos, bozales, vendas, etc.)

No se trata solamente de un servicio para abastecer la demanda del mercado a nivel local, sino que también se encuentra disponible para cualquier persona de cualquier parte del mundo que esté interesada en hacer sus caballos en Argentina.

Como es sabido, transportar los caballos internacionalmente tiene un costo determinado y requiere de una movilidad que, en ocasiones, el dueño no desea afrontar. En esos casos, el caballo puede permanecer en mi organización realizando trabajo de Hechura, donde nos ocupamos de todo que lo que implica lo descripto anteriormente, manteniendo una comunicación y seguimiento por distintas plataformas virtuales: videos, fotos, entre otras. Asimismo, damos capacitación al personal del cliente, tanto al piloto como al petisero, a fin de facilitarles el trabajo que deberán emprender con el animal en el futuro. Todo esto al margen de nuestras clases y clínicas habituales en las que entrenamos a pilotos y petiseros para maximizar su eficiencia en el manejo de caballos de polo.